FLORACIÓN

Cuando se llegue al mes de julio/agosto las plantas comenzarán a florecer de verdad. Allí donde se asomaban pelillos blancos ahora saldrán montones de ellos formando cogollos por todas partes. En el caso del macho saldrán cientos de saquitos que se abrirán expulsando polen que invadirá toda la plantación.

A principios de julio la planta se da cuenta de que las horas de sol al día comienzan a disminuir (a partir del 23 de junio (San Juan) las noches se hacen más largas). A partir de estas fechas la planta deberá mostrar su sexo obligatoriamente si es que no lo ha mostrado. Al detectar la disminución de horas de luz, se da cuenta de que cada día el invierno está más cerca, de modo que debe crear las flores para que los machos la fecunden y crear semillas para dar paso a una nueva generación, y hacer sobrevivir la especie, ya que la María no sobrevive a los fríos de diciembre/enero.

MACHOS: Los machos son los encargados de generar el polen para fecundar a las hembras y así obtener semillas. Si no quieres tener semillas en tus cogollos mata a todos los machos. No cometas el error de guardar alguno porque es bonito o porque pienses que podrás aprovecharlo fumándote las hojas. Tengas donde tengas al macho, la probabilidad de que fecunde a tus hembras es altísima, por no decir del 100%. Además un cogollo sin semillas vale su peso en oro.

Otra cosa es que quieras procurarte un buen puñado de semillas para el año que viene. Entonces deberás apañártelas para fecundar las hembras que desees con algún macho que hayas dejado crecer.

Por tanto será muy importante saber distinguir las flores macho. La flor macho está formada por una bolsa más o menos redonda y un poco alargada. Al principio, cuando salen, son muy pequeñas y por tanto difíciles de distinguir si es una flor macho o hembra. Poco a poco irá aumentando su tamaño e irán apareciendo más bolas a su alrededor formando un racimo. El tamaño de cada bolita llegará a alcanzar un tamaño de una punta de cerilla, y entonces se abrirá dejando ir el polen. Si no queremos fecundar a ninguna hembra, NUNCA se deberá dejar llegar al macho ni mucho menos a este estadío. Desde que salen las bolitas hasta que alcanzan ese tamaño tenemos tiempo suficiente como para saber que es un macho (mínimo dos semanas). Una vez las bolas son suficientemente grandes se abrirán, saliendo de dentro varios saquitos con polen que se denominan anteras. Si agitamos el macho se observará como cae el polen de las flores.

HEMBRAS: Las hembras tienen la función natural de crear las flores para que el macho las fecunde. Estas flores están formadas por montones de sacos alargados recubiertos de resina, y de los cuales salen siempre dos pelillos de color desde el blanco hasta el rojo o morado. Estas acumulaciones se van formando poco a poco y durante todo el verano hasta alcanzar un tamaño considerable, dependiendo del tipo de planta. Las hay que crean cogollos del tamaño de un mechero y hasta el tamaño de un puño y más.

Durante esta época es conveniente abonar la planta de vez en cuando, ya que cuando se llega a este estadío se han consumido gran parte de los minerales que contiene la tierra, y para la creación de las flores se necesita bastante fósforo. Por tanto abonaremos con algún abono que contenga más fósforo que potasio o nitrógeno si es posible, sinó con algún abono líquido que se vende en jardinerías nos irá bien. Lo mejor es ir probando con distintos abonos que creamos que puedan ir bien y comprobar por nosotros mismos cual es el mejor. Hay que ir muy al tanto con los abonos, ya que si nos pasamos con las dosis que suelen venir indicadas en el propio envase, correremos el peligro de matar a la planta. Nunca deberemos abonar más de 1 vez a la semana. Hay abonos como el guano que se deben utilizar sólo un par o tres veces al año. Mucho ojo.

Volviendo al primer párrafo: Los cogollos irán creciendo poco a poco continuamente hasta que se llega a un cierto punto en el que ya no crece más. Esto ocurrirá sobre el mes de Septiembre/Octubre e incluso Noviembre. Mientras el cogollo esté en fase de crecimiento los pelillos permanecerán con el mismo color de siempre, excepto las más viejos que empezarán a amarillear, pero irán saliendo nuevos pelillos. Cuando se detiene el crecimiento no salen más pelillos y por lo tanto el cogollo está maduro y es cuando los pelillos se van volviendo marrones. Esto quiere decir que los cogollos alcanzan un punto óptimo en el cual están preparados para proceder a su cosecha, tema del cual se hablará en su propio apartado.

Mientras se van formando los cogollos es conveniente no tocarlos ni manosearlos para que no se estropee ni se pierda resina. Tampoco es conveniente rociar los cogollos con agua (mediante un pulverizador por ejemplo).

Cuando los cogollos alcancen un tamaño mediano observaremos que las hojas más viejas empiezan a amarillear y a caerse, hasta un punto en el que los cogollos contendrán pocas hojas y pequeñas.

POLINIZACIÓN

Podremos saber si nuestra hembra ha sido polinizada cuando algunas bolas que contienen los pelillos se inflen más que las demás, debido a que contienen una semilla en su interior que aún se está formando. Cuando llegue la época de la cosecha las semillas ya se habrán acabado de formar y la bolsa que envuelve a la semilla se abrirá, pudiendo así nosotros recogerla cómodamente.

Si descubrimos que nuestra hembra está fecundada no debe cundir el pánico. Hay que dejarla crecer y que sea lo que dios quiera. Si no ha sido polinizada en exceso sólo aparecerán algunas semillas y la calidad de la hierba no se alterará demasiado. Si se ha polinizado mucho saldrán semillas a destajo, hasta tal punto de que los cogollos serán como un 80% de semillas. Nos podremos fumar la maría igual, pero obtendremos menos cantidad, pero a cambio obtendremos semillas para el año que viene y para dárselas a algún amigo que las necesite. Si descubrimos que se están formando semillas sería un error cortarla antes de tiempo, pensando que así los pocos cogollos que hay saldrán buenos. Esto yo ya lo he probado y el resultado es una maría escasa y de baja calidad. Es mejor dejarla que crezca y que se formen bien los cogollos, ya que la resina que produce el colocón no empieza a producirse masivamente hasta el final.

RESINA

La resina es una sustancia pegajosa que envuelve a los cogollos e incluso a veces hasta las hojas. Si nuestras plantas generan mucha resina tendremos muchos números de tener una maría potente. De esta resina se hace el hachís de alta calidad, como el doble 0 (00), que significa que de cada mil kilos de marihuana se obtiene un kilo de hachís.

TORMENTAS

Se debe tener mucho cuidado con las tormentas. Cuando se llega al mes de Septiembre, suele caer alguna gorda, con mucha lluvia y viento. En esta época los cogollos serán bastante grandes y tendrán por lo tanto un peso considerable, esto quiere decir que las plantas serán más vulnerables al viento, y mucho más si llueve, ya que al mojarse el cogollo pesará mucho más y será fácil que el viento lo agite considerablemente haciendo que se columpie la planta de un lado a otro forzando las raíces y rompiéndolas. Por eso es conveniente quedarse en casa cuando haya tormenta para prevenir desastres. Se puede construir algún sistema para que la planta no se mueva tanto con el viento, ya sea con cuerdas situadas estratégicamente, o con palos, etc... Si se utilizan cuerdas se debe ir con cuidado, ya que si ponemos solo un par puede que se rompa el tallo con el viento, ya que el punto de apoyo de la planta dejará de ser las raíces a ser el propio tallo en el punto donde esté la cuerda. Posiblemente la mejor solución sea un palo clavado en el suelo y atado al tallo principal de la planta en varios puntos.

 

Estas dos fotos podrían ser perfectamente un ANTES-DESPUÉS

ANTES

DESPUÉS

Cogollo en estado de formación, ya que todos sus pelillos aún son blancos.

Aquí se puede observar como destaca un bulto del cogollo: es una semilla.

Planta acabada de recolectar y a la cual se le han sacado algunas hojas. Este es su tamaño máximo. Algunas hacen cogollos más grandes.

Se puede ver que los cogollos no tienen muchas hojas

En esta foto se observa la planta en un estado avanzado de cogollación.

En esta otra imagen sale la misma planta de antes, pero necesitada de una cuerda para aguantarse debido a que el viento la ha debilitado.

La desgracia ha ocurrido: una hembra ha sido polinizada debido a que era hermafrodita. Esas bolas tan grandes que se ven continen una semilla dentro.

La misma planta desde otra toma. Para comprobar que efectivamente hay una semilla aprieta ligeramente la bola, si está dura hay una semilla.

Macho apunto de abrir sus flores, repletas de polen. Muy peligroso.