CRECIMIENTO

 

Una vez haya nacido la planta podréis observar lo bonita que es. Pues bueno cuanto más grande más bonita es, así que ahora nos ocuparemos de que crezca lo que pueda.

Al nacer, la plantita tiene dos hojas pequeñas y ovaladas. Estas dos hojitas son las que sirven al principio a la planta y solo al nacer para desarrollarse. No tardarán en morirse. Entre las dos hojitas se asomarán otras dos con el borde típico de la maría, serrado.

Cuando salgan las dos primeras hojas serradas irán apareciendo progresivamente más hojas a medida que se va desarrollando el tallo principal. En éste estadio se puede comenzar a practicar la técnica de la poda, que se detallará más adelante. Si es la primera vez que plantas será mejor que no podes nada porque si no se hace con conocimiento se puede retrasar el crecimiento. A veces la propia planta te sorprende de lo rápido que crece en respecto a otras plantas a las que has tratado igual.

 

Una vez haya nacido la planta: ¿Dónde será el mejor sitio para crecer?

Deberemos buscar un sitio para nuestras plantas donde reciban la máxima cantidad de sol diaria, o sea, más horas de luz. La marihuana es una planta que requiere mucho sol, y además la calidad final de los cogollos vendrá muy determinada por la cantidad de sol que haya recibido la planta a lo largo de su crecimiento. Además deberá ser luz directa.

El sol sale por el Este y se va por el Oeste, además con una cierta inclinación hacia el SUR del arco que recorre, que depende de la estación del año y de lo alejados que nos encontremos del ecuador. Cuanto más alejados estemos, menos sol recibirá la planta. Afortunadamente, en España disfrutamos de una posición privilegiada para el cultivo. Si vamos a cultivar en nuestra casa, fácilmente se deduce que el lugar idóneo para el cultivo será cualquier lugar orientado al SUR-ESTE respecto a la casa, ya que si la cultiváramos al Norte la casa nos daría sombra, y si la cultivamos al Oeste la casa nos daría sombra a primeras horas de la mañana y la planta sólo recibiría sol después del mediodía. Lo mejor, indudablemente, es el cultivo al aire libre, donde la planta recibe el máximo de horas de luz.

Una vez sepamos el lugar adecuado para el cultivo es importante que no lo cambiemos durante toda la temporada, ya que la planta se sitúa en el tiempo "observando" el número de horas de sol que recibe al día. De esta forma si el ritmo de horas de sol diarias va en aumento ella sabe que está en primavera y que le toca crecer. Si el ritmo disminuye, la planta sabe que se está acercando el otoño y comenzará a cogollar. Por lo tanto, un cambio drástico en la situación del cultivo de manera que se alteren el número de horas de luz directa que recibe la planta pueden resultar desastrosos, y hacer por ejemplo que la planta cogolle demasiado tarde o que no llegue a cogollar jamás.

Si se va a plantar en macetas, lo mejor es realizar el mínimo número de trasplantes posibles, pero a veces es inevitable. Se supone que todo cultivador desea erradicar los machos que le vayan saliendo, para que no se le fecunden todas las hembras y la cosecha se vaya a tomar por saco. ¿Que tiene que ver esto con los trasplantes? : pues si plantamos cada semilla en una maceta grande para que salga una planta grande, si esa planta resulta ser un macho, deberemos sacrificarlo, de modo que todo el trabajo/dinero que habremos empleado en la tierra utilizada para esa maceta será inútil, ya que lo que no se puede hacer es meter una nueva planta dentro, ya que el macho habrá absorbido un número considerable de nutrientes y la tierra será más ácida. Entonces lo más conveniente es plantar todas las semillas en una maceta de un cierto tamaño que permita a la planta crecer hasta un tamaño en el que sepamos si es macho o hembra, y entonces cuando se sepa, transplantar las hembras a otras macetas más grandes y matar a los machos.

¿Cómo debe realizarse un trasplante?

El trasplante es una tarea un tanto delicada y complicada, aunque no lo parezca. La planta, cuando se realiza el trasplante sufre un montón, ya que normalmente suele realizarse cuando la planta ya no crece más en la maceta donde estaba y si queremos que crezca más deberá meterse en otra maceta, de modo que alrededor de todo el interior de la maceta aparece recubierto de raíces (una planta alcanza con sus raíces rápidamente el volumen de la maceta). Entonces al trasplantar, todas esas raíces quedan al aire libre, lo que no puede ser nada bueno, hasta llegar al punto de creer que todas esas raíces mueren y es por eso que después del trasplante, la planta tarda unos días hasta seguir su ritmo habitual de crecimiento, a no ser que se haya realizado cuidadosamente.

Para realizar el trasplante perfecto debe tenerse en cuenta que:

Debe ser lo más rápido posible: Cuanto menos tiempo permanezcan las raíces al aire libre, mejor, y además se debe ser muy cuidadoso.

Se realizará al atardecer: De esta forma evitaremos que no le toque ni un rayo de sol a las raíces y además la planta no tendrá la misma actividad fotosintética que tendría si estuviera bajo el sol a las 12 del mediodía, así que le ahorraremos trabajo.

No deberá romperse ninguna raíz: Cuantas más raíces se rompan, más trabajo deberá realizar la planta después en reponerlas. Hay que recordar que la planta primero desarrolla las raíces y después el resto. Para conseguirlo, primero golpear los costados de la maceta con la mano para desprender las raíces laterales de la maceta. Cuando nos aseguramos que las raíces se han desprendido, la planta estará suelta, y cogiéndola por la base del tallo y poniendo la maceta al revés saldrá sola de una pieza, ya que las raíces aguantarán toda la tierra.

Una vez fuera, debe tenerse todo preparadísimo. Se meterá cuidadosamente la planta en otra maceta, o en donde se quiera meter, y se cubrirá con arena aproximadamente al mismo nivel de arena al que se encontraba inicialmente. Una vez esté la planta bien asentada, la regaremos bien.

Durante el crecimiento de la planta, llegará un momento en el que dará los primeros pasos hacia la floración. Esto ocurrirá aproximadamente 2 meses de vida, y puede tardar más o menos tiempo, depende. En este momento es cuando podremos determinar el sexo de la planta. Aunque la planta ya haya mostrado indicios de su sexo, hay que tener en cuenta que no comenzará a florecer hasta finales de verano (Agosto, Septiembre) en el caso de la hembra, y un poco más temprano en el caso del macho. De la distinción de sexos se habla en su propio apartado, al igual que la floración.

Otro tema muy importante es el de los abonos. Si queremos que nuestras plantas no tengan ningún tipo de carencias, lo que incluye Nitrógeno (N), Potasio (K) y Fósforo (P) además de otros micronutriente, deberemos abonar periódicamente. Dedico también una sección aparte.